Genteeee, feliz año nuevo y que os vaya muy bien el próximo año!! Y pues nada, lo típico que se dice: te veo el año que viene!
Besitooosss
sábado, 31 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
¿Qué haces tú aquí?
Entonces fue cuando me miré la muñeca. Tenía esa misma pulsera puesta y, por lo que parece, la solía cuidar muy bien. No tenía ni un solo arañazo.
Me dirigía a los lavabos cuando...
- Ops, perdón. -dije mirando al suelo, avergonzada. Me acababa de chocar con alguien y ni siquiera podía mirarlo a la cara.
- ¿Karen? -dijo el chico.
Lo miré a los ojos. Era el chico de mi flashback.
- ¿Tú eres Louis, por casualidad?
- ¿¡Te acuerdas de mí!? -preguntó él sonriendo.
- Bueno, suponiendo que acabo de tener un flashback contigo, pues si.
- ¿Cómo estás? Estaba muy preocupado por ti, cuando te desmayaste me asuste mucho y no sabía como reaccionar.
- Hablas como si hubieras estado allí...
- Bueno, eso es una larga historia que ya te contarán más adelante. Yo no soy quien para contártelo.
- Y... perdona que te pregunte, pero, ¿qué estás haciendo aquí?
- No es nada -sonríe-. Me rompí el brazo cuando intentaba... bueno, me rompí el brazo. - Me muestra su brazo escayolado-.
- ¿Te duele mucho? Parece chungo...
- Nah -dijo quitándole importancia-. Fue más que nada un susto, porque me he roto el húmero y tuvieron que ponerme clavos e historias de esas. Ahora tengo que venir a las revisiones y eso.
- Vaya... Pues ojalá se te pase pronto.
- Intenté irte a ver días antes, pero no me dejaban entrar. Siento mucho que hayas estado sola estos días...
- No pasa nada, en este caso es mejor estar sola que estar con mucha gente preguntándote cosas que ni recuerdas.
- Más vale solo que mal acompañado. Eso es lo que dicen -sonríe-
- Eso es muy cierto -sonrío también-
- Y una pregunta, por si no te importa. Antes has dicho que has tenido un flashback en el que yo salía. ¿Qué recuerdo es?
- Me diste una pulsera con una "L" grabada para que no te olvidara mientras estabas fuera y yo a ti otra pulsera con una "K". Tenías que irte al extranjero a estudiar un idioma y no te vería hasta dentro de un año. -Le enseño la pulsera-
- ¡Todavía la tienes! Te la regalé el año pasado cuando me fui a Italia a estudiar italiano. -Enseña la suya con una "K"-
- También la conservas...
- Por supuesto, ¿y cómo no? Me la regalaste tú...
Me dirigía a los lavabos cuando...
- Ops, perdón. -dije mirando al suelo, avergonzada. Me acababa de chocar con alguien y ni siquiera podía mirarlo a la cara.
- ¿Karen? -dijo el chico.
Lo miré a los ojos. Era el chico de mi flashback.
- ¿Tú eres Louis, por casualidad?
- ¿¡Te acuerdas de mí!? -preguntó él sonriendo.
- Bueno, suponiendo que acabo de tener un flashback contigo, pues si.
- ¿Cómo estás? Estaba muy preocupado por ti, cuando te desmayaste me asuste mucho y no sabía como reaccionar.
- Hablas como si hubieras estado allí...
- Bueno, eso es una larga historia que ya te contarán más adelante. Yo no soy quien para contártelo.
- Y... perdona que te pregunte, pero, ¿qué estás haciendo aquí?
- No es nada -sonríe-. Me rompí el brazo cuando intentaba... bueno, me rompí el brazo. - Me muestra su brazo escayolado-.
- ¿Te duele mucho? Parece chungo...
- Nah -dijo quitándole importancia-. Fue más que nada un susto, porque me he roto el húmero y tuvieron que ponerme clavos e historias de esas. Ahora tengo que venir a las revisiones y eso.
- Vaya... Pues ojalá se te pase pronto.
- Intenté irte a ver días antes, pero no me dejaban entrar. Siento mucho que hayas estado sola estos días...
- No pasa nada, en este caso es mejor estar sola que estar con mucha gente preguntándote cosas que ni recuerdas.
- Más vale solo que mal acompañado. Eso es lo que dicen -sonríe-
- Eso es muy cierto -sonrío también-
- Y una pregunta, por si no te importa. Antes has dicho que has tenido un flashback en el que yo salía. ¿Qué recuerdo es?
- Me diste una pulsera con una "L" grabada para que no te olvidara mientras estabas fuera y yo a ti otra pulsera con una "K". Tenías que irte al extranjero a estudiar un idioma y no te vería hasta dentro de un año. -Le enseño la pulsera-
- ¡Todavía la tienes! Te la regalé el año pasado cuando me fui a Italia a estudiar italiano. -Enseña la suya con una "K"-
- También la conservas...
- Por supuesto, ¿y cómo no? Me la regalaste tú...
miércoles, 7 de diciembre de 2011
El recuerdo más largo.
Karen
Ahí estaba yo, con la vestimenta que tanto odio de los hospitales que vas enseñando medio culo por donde andas, aunque yo llevaba mi ropa debajo, por supuestísimo. Pero no era plan de estar ahí con aquel rubito tan mono vestida de esa forma. Él me iba contando nuestra relación de amigos y las anécdotas que tenemos juntos. Parecía muy buen chico. Sonreí para mis adentros. ¿Y si Niall me gustaba antes de perder la memoria y ahora no puedo recordar nada? Es muy probable.
- Niall, una pregunta. ¿Tengo novio por un casual?
- Yo... ehmm... esto... No, que yo sepa.
- Ah, bien. ¿Y he tenido alguna vez?
- Sí, ya has tenido unos 4 o por ahí.
- Woah. No me esperaba tantos.
- ¿Por qué no?
- Mírame Niall... Doy pena.
- Déjate de tonterías. Estas perfecta y, además, eres muy guapa. -me sonrojé-
- ¿De verdad crees eso?
- Completamente. -sonreí. Definitivamente me gustaba-
- Tú también lo eres -lo despeiné un poco y empezó a reírse.- ¿De qué te ríes? -reí-
- Solías hacerme eso antes -sonrió-
- Vaya, veo que las costumbres no se pierden aunque tengas amnesia.
- Ya veo que no -sonrió-
Empecé a sentir que necesitaba ir al baño. Antes me había embotado de agua.
- Niall, voy un momento al baño. Ahora vengo.
En cuanto salí de la habitación, tuve otro flashback. Era un chico. Un chico con el pelo castaño y liso y los ojos muy claros en los que te podías ver reflejada perfectamente. Me estaba dando una cajita que contenía una pulsera en la que ponía una "L". El chico se estaba despidiendo de mi porque se tenía que ir a algún sitio.
Flashback
- Quiero que conserves esto. Tengo que irme un año a estudiar fuera y te echaré mucho de menos. Quiero que al menos mirando esto te acuerdes de mí y me tengas siempre presente.
- Siempre te tendría presente, Carrot. Sabes que no te voy a olvidar. -lo abracé- ¿Por qué te tienes que ir fuera, Louis? -agaché la cabeza- ¿Por qué no puede ser aquí?
Él rió. - Eso es lo que conlleva estudiar idiomas, que para aprender tienes que irte al extranjero.
- Pero yo no quiero que me dejes un año.
- Yo tampoco quiero dejar de verte un año entero. Te voy a echar de menos, Karen.
- ¿Pues sabes qué? Que yo tampoco quiero quedarme atrás y también te compré algo para que me recordaras. -Le dí un sobre con una carta recordando nuestros momentos más unidos que contenía también otra pulsera de las típicas que se pone el con una "K".
- Cómo no, tú siempre por delante -rió y me abrazó- Tengo que irme ya, Robards.
- Hasta dentro de un año, Tomlinson. Pero prométeme que vas a mandarme postales y me vas a escribir e-mails y todo eso.
- Lo prometo. -se despidió con una sonrisa-
El flashback desapareció. Era el más largo que había tenido hasta ahora.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Breve pausa!
Bueno gente! que os parece? porfa comentad en las entradas o dadle click al "+1" si os gusta o si queréis que cambie algo o no sé, si tenéis alguna idea... Muchas gracias por leer mi fic, it means a lot <333
¡Esto es interminable!
Me llevé muchos días en el hospital. No podía tener ninguna visita que no fueran mis padres, porque según el médico, es malo ver rostros conocidos así tan de repente. Me hicieron un montón de pruebas, y yo cada vez me aburría más allí. A veces me dolía la cabeza del golpe que me llevé, pero me dijeron que eso no era grave y que era normal, ya que tenía un gran bollo en la nuca y que se me quitaría en poco tiempo. Desde luego, lo que estaban pasando mis padres no se lo desearía a nadie. Se pasan un montón de rato aquí y me preguntan como estoy a cada rato.
Uno de los últimos días de mi estancia, me dijeron que un chaval rubio con ojos claros quería verme. Creyeron que estaría bien y lo dejaron pasar.
- ¡Karen! ¿Cómo estás? ¿Te acuerdas de mí? ¿Qué te pasó? ¿Cómo es eso que desconectaste la bomba? ¡Eres una heroína en el instituto! –dijo al entrar-
¡Qué monísimo era!
- Estoy bien. Y… ¿quién eres? Lo siento, pero no puedo recordar nada…
- ¿Nada nada? ¿No te acuerdas de mí? ¿Ni siquiera te suena mi cara?
- Nada, lo siento.
- Soy Niall –entristeció- Nos conocemos desde que nos pusimos a jugar en la estación de King Cross a los cowboys cuando apenas teníamos seis años.
- Supongo que te recordaré pronto, o eso espero. Gracias por venir a verme, eres el primero que viene a parte de mis padres.
- ¿El primero? ¿Estás segura? ¿No vino ningún chico de pelo lacio castaño y ojos claros a verte? – preguntó.
- No. Más que nada porque solo hoy han dejado pasar a mis visitas. Creían que iba a ser traumatizante ver un montón de rostros supuestamente conocidos de golpe.
- Ah, eso tiene más sentido…
- ¿Por?
- Nada, nada.
- ¿Quién es ese chico del que me hablas, Niall?
- No, nada. Un amigo de nuestro grupo…
- Ah, vale. Pues nada, o no ha venido o no lo han dejado venir. Pero si es de nuestro grupo, ¿por qué no le preguntas a él directamente?
- Es una larga historia, ya te la contaré cuando lleves mejor esto. Solo te digo que por ahora no nos hablamos.
- Vaya… Lo siento.
- No te preocupes.
Niall
Todavía no me puedo creer lo que Karen hizo y lo que le ha pasado. Yo no hubiera sido capaz de hacer eso sabiendo que tenía todas las papeletas de morirme yo y todas las personas que estaban atrapadas. Por más que me ponga a pensar, no sé de dónde sacó esa valentía. Desde luego no la aparentaba cuando solíamos ver películas de miedo en mi casa.
Karen y yo estuvimos saliendo durante un tiempo, pero Louis siempre ha estado por ahí rondando y haciendo de las suyas. A Karen también le gustaba y eso hacía que se complicaran las cosas. Aparte, yo soy bastante celoso y nunca me gustó la relación de tonteo de Louis y Karen.
El último día que la vi, nos peleamos. Fue una pelea fuerte y ahora me arrepiento un montón de todo. Corté con ella en un ataque de celos. Ella solo me estaba preguntando qué comprarle a Louis por su cumpleaños, que tan solo quedaban unos días y me enfadé y le eché en cara lo que pensaba de la relación que tenían los dos.
Louis lo vio y lo escuchó todo e intervino en la pelea. Por supuesto, los dos se enfadaron conmigo y no hablamos más en toda la tarde.
Justo por la tarde, escuché una gran explosión calle abajo, pero creí que eran petardos o algo por el estilo y me fui tan tranquilo a mi casa. Al día siguiente me llegó un SMS de Katie diciéndome lo que le había pasado y tal.
He intentado varias veces vernir a verla antes, pero no la dejaban tener visitas. Nunca antes me he arrepentido tanto de alguno de mis actos como de éste en particular.
¿Más que un solo recuerdo?
Karen
Me llamo Karen Robards. Soy alguien bastante común y, por lo que tengo entendido, mi vida era la típica de alguien de mi edad. ¿Que por qué digo <<por lo que tengo entendido>>? Sencillo, no recuerdo nada de mi vida anterior. No es que me haya vuelto loca o algo (o eso creo). Para mí, mi vida comienza siendo una chica de 17 años, y el primer recuerdo que tengo es el techo del hospital, la cara de mi “madre” (o eso dice ella) llorando y mi supuesto padre con la mirada llena de dolor. Todo es confuso y raro… Todo el mundo me preguntaba cosas y me agobiaba. No me preguntéis por qué, pero en medio de ese barullo de gente preguntándome cosas me vino a la mente una estación de tren. La estación de King Cross, para ser más exactos. Después de eso, también me vino a la mente la risa de un niño pequeño y una especie de campo en plena primavera. ¿Qué me está pasando? me preguntaba, ya que no entendía nada y no conocía las caras de esas personas. ¿Y qué pinta ese campo en mi mente en estos momentos? ¿Estoy loca?Entonces vi un médico que me miraba con cara de preocupación y le explicaba a mis padres:
- Tiene amnesia profunda. Esto es debido al shock y al golpe tan grande que se ha dado en la cabeza. ¿Cuánto tiempo estará recordando las cosas? Eso no lo podemos saber. Algunas personas recuerdan todo a los pocos meses mientras que otras pueden durar años o incluso décadas. De todas formas, estaría bien que cuando le dieran el alta empiecen a recordarle cosas y a enseñarle fotos pero sin pasarse. -
-Mi madre lloraba más aún- ¿Le causará algún trauma cuando recuerde todo?
- No lo creo. Al menos no es común. Se alegrará de recordar todo y bueno, entenderá mejor todo lo que pasó y eso. –Seguía diciendo el médico- Pero señora, si le sirve de consuelo, al menos su hija está viva y al fin y al cabo, recordará las cosas. Sea fuerte, porque se va a poner bien. El resto, son todo magulladuras y una luxación de muñeca.
Eso la consoló y la dejó más tranquila. Ella solo asintió con la cabeza
- Estará varios días aquí y la tendremos bajo observación, aunque no muestra síntomas de trauma cerebral ni nada grave. – Dicho esto, salió por la puerta-
Mi madre se acercó a mí.
- ¿Karen? ¿Cómo te encuentras, cariño?
- Bien, supongo. Eres mi madre, ¿no? ¿Qué me ha pasado? ¿Qué hago aquí? ¿Y por qué no puedo recordar nada de mi pasado?
- Sí, soy tu madre, Devonne. Y tú te llamas Karen Robards. Tu padre –mira al hombre de su lado y luego a mí- es Joseph Robards. Estabas comprándole un regalo de cumpleaños a un amigo en el centro comercial cuando estalló una bomba y te quedaste encerrada en uno de los pisos con varias personas más. Nadie sabe cómo, desconectaste la bomba que estaba en el piso y salvaste a todas las personas que se quedaron encerradas contigo. Llegaron los artificieros y los bomberos y, al sacaros a todos de allí, te desmayaste por el shock y te diste justamente en la cabeza con una columna. Tienes amnesia y no puedes recordar nada, pero te pondrás bien. –Intentó sonreír, y una lagrimita le cayó de nuevo-
- Estamos muy orgullosos de ti, Karen. Has salvado a muchas vidas. –dijo mi padre-
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