sábado, 3 de diciembre de 2011

¿Más que un solo recuerdo?

Karen
Me llamo Karen Robards. Soy alguien bastante común y, por lo que tengo entendido, mi vida era la típica de alguien de mi edad. ¿Que por qué digo <<por lo que tengo entendido>>? Sencillo, no recuerdo nada de mi vida anterior. No es que me haya vuelto loca o algo (o eso creo). Para mí, mi vida comienza siendo una chica de 17 años, y el primer recuerdo que tengo es el techo del hospital, la cara de mi “madre” (o eso dice ella) llorando y mi supuesto padre con la mirada llena de dolor.  Todo es confuso y raro… Todo el mundo me preguntaba cosas y me agobiaba. No me preguntéis por qué, pero en medio de ese barullo de gente preguntándome cosas me vino a la mente una estación de tren. La estación de King Cross, para ser más exactos. Después de eso, también me vino a la mente la risa de un niño pequeño y una especie de campo en plena primavera. ¿Qué me está pasando? me preguntaba, ya que no entendía nada y no conocía las caras de esas personas. ¿Y qué pinta ese campo en mi mente en estos momentos? ¿Estoy loca?
Entonces vi un médico que me miraba con cara de preocupación y le explicaba a mis padres:
- Tiene amnesia profunda. Esto es debido al shock y al golpe tan grande que se ha dado en la cabeza. ¿Cuánto tiempo estará recordando las cosas? Eso no lo podemos saber. Algunas personas recuerdan todo a los pocos meses mientras que otras pueden durar años o incluso décadas. De todas formas, estaría bien que cuando le dieran el alta empiecen a recordarle cosas y a enseñarle fotos pero sin pasarse. -
-Mi madre lloraba más aún- ¿Le causará algún trauma cuando recuerde todo?
- No lo creo. Al menos no es común. Se alegrará de recordar todo y bueno, entenderá mejor todo lo que pasó y eso. –Seguía diciendo el médico- Pero señora, si le sirve de consuelo, al menos su hija está viva y al fin y al cabo, recordará las cosas. Sea fuerte, porque se va a poner bien. El resto, son todo magulladuras y una luxación de muñeca.
Eso la consoló y la dejó más tranquila. Ella solo asintió con la cabeza
- Estará varios días aquí y la tendremos bajo observación, aunque no muestra síntomas de trauma cerebral ni nada grave. – Dicho esto, salió por la puerta-
Mi madre se acercó a mí.
- ¿Karen? ¿Cómo te encuentras, cariño?
- Bien, supongo. Eres mi madre, ¿no? ¿Qué me ha pasado? ¿Qué hago aquí? ¿Y por qué no puedo recordar nada de mi pasado?
- Sí, soy tu madre, Devonne. Y tú te llamas Karen Robards. Tu padre –mira al hombre de su lado y luego a mí- es Joseph Robards. Estabas comprándole un regalo de cumpleaños a un amigo en el centro comercial cuando estalló una bomba y te quedaste encerrada en uno de los pisos con varias personas más. Nadie sabe cómo, desconectaste la bomba que estaba en el piso y salvaste a todas las personas que se quedaron encerradas contigo. Llegaron los artificieros y los bomberos y, al sacaros a todos de allí, te desmayaste por el shock y te diste justamente en la cabeza con una columna. Tienes amnesia y no puedes recordar nada, pero te pondrás bien. –Intentó sonreír, y una lagrimita le cayó de nuevo-
- Estamos muy orgullosos de ti, Karen. Has salvado a muchas vidas. –dijo mi padre-
 Eso me hizo sentir bien. No sabéis lo que es que os digan <<has salvado a una vida>>. Esa vida tiene familia, amigos y muchos seres queridos, y si eso lo multiplicamos por todos los que se han salvado hoy, es lo mejor que he podido hacer en el mundo.

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