domingo, 29 de enero de 2012

Ya estoy aquí

Karen
- Perdona la tardanza -dije al entrar- Es que... Estaba mi madre por los pasillos y me encontró y ya sabes como se enrollan las madres. Bueno total, eso.
- No hay problema -dijo él con una sonrisa- Estaba entretenido viendo tus dibujos -rió-. Bueno... Tus dibujos y tu carta contra el hospital -rió de nuevo-
-Reí. Había escrito una carta con todas mis protestas para desahogarme y para entretenerme un rato. Para nada, porque no tenía pensado entregarla después.- ¿Qué quieres? Estaba aburrida aquí sola y surgió. Pero no la voy a mandar a ningún sitio, aparte que es un poco ridícula.
- Está bien que te desahogues aquí en vez de con el médico o alguno de tu familia. 
- Sí... Supongo.
- Y, una pregunta. ¿Quién es este niño? -peguntó él, sujetando uno de mis dibujos en sus manos. He de decir que se me da muy bien dibujar, es uno de mis hobbies-
- Sinceramente, no lo sé. Me vino como un recuerdo a la cabeza al poco tiempo de despertarme y vi a ese niño. Estábamos como en una estación de tren. 
- Ese... Ese niño soy yo. Me has dibujado a mí. 
- ¿¡Eres tú!? Pues no lo sabía. Es más, no me lo había ni imaginado. 
- Es del día en que te conocí, en King's Cross. Cuando me mudé de Mullingar a Londres por el trabajo de mi padre. Ese fue el primer día que te vi. Estabas esperando a tu tía, que venía de haber estado en Edinburgh y estabas aburrida jugando con una barbie. Entonces me acerqué a ti, porque tenía que esperar todavía dos o tres horas en la estación a que vinieran mis tíos en otro tren y empezamos a jugar. Yo con mi Spiderman y tú con la barbie, que la llamaste Jessica por cierto. Al final mi Spiderman y tu Jessica acabaron enrollándose como en las películas y empezamos a hablar. Ya sabes... Las típicas historias que se podían contar unos niños pequeños -sonrió triste-. Y resultó que yo me había mudado en la casa de en frente tuya. Quién diría en ese momento que acabaríamos así...
- Vaya... Es... Una bonita historia de cómo nos conocimos -sonreí. Era un poco imposible no sonreír teniéndolo delante-.
- No se me olvidará en la vida. Es uno de los mejores recuerdos que tengo hasta ahora.
-lo abracé, fue como un impulso- Te recordaré pronto, estoy segura.
- Eso espero -dijo él devolviéndome el abrazo-


sábado, 28 de enero de 2012

El tiempo pasa muy deprisa cuando estas con esa persona...

Louis
Allí estaba, delante mía. Mientras hablaba, algo en el estómago se me movía. Tenía ganas de abrazarla y de declararme ahí en medio y decirle cuanto la quiero, pero no hay que olvidar que también está Niall, y, por si no fuera poco, ella ni siquiera se acuerda de lo que hemos pasado juntos. Pero claro, soñar es gratis. 
- Entonces, ¿te aburres mucho aquí? -pregunté como si nada-
- ¡Bastante! Siempre lo mismo, ¡siempre! No hay nada que hacer, y además un hospital es deprimente. No sabes lo que es que te levantes para ir al baño y tener que pasar cerca de una sala de operaciones y escuchar "pásame el cúter; la herida es grave y profunda; la sangre no-se-qué..." Odio este sitio.
-Sonreí. Me hacía gracia como contaba las cosas- Hay que ser positivos, ya te queda menos. ¿Cuándo sales? 
- En dos largos días. -dijo ella con fastidio-
- Bueno, no te preocupes, vendré a verte. -le guiñé un ojo-
-Ella sonrió- ¿Enserio? 
- Enserio.
- Vale, te esperaré entonces. No lo olvides.
-Sí, ¿y cómo olvidarlo? -pensé-. No, claro que no, Kary. -sonreí-
- ¿Kary? -rió- 
- Sip, Kary. Te solía llamar así cuando me daba el punto.
- Pues eso, Lou. -sonreí de nuevo. Supongo que hasta el médico que pasaba por nuestro lado a su bola se dio cuenta de mi sonrisa de estúpido que por más que intento evitarla no puedo cuando estoy con ella.-
- Te veo después, ¿vale? Ahora tengo que irme, me están esperando para hacerme lo que sea que van a hacerme en el brazo -dije-
- ¡¡Niall!! -gritó. Se me derrumbó el mundo-
- ¿Qué pasa con él? ¿Has recordado algo?
- Es que está en mi habitación esperándome. Ha venido a verme y le dije que me esperara y que iba a ir al baño. Ahora se me han quitado hasta las ganas -rió- 
- Pues más te vale no hacerlo esperar. Y... Una cosa, si te pregunta por qué has tardado tanto... Bueno... No es conveniente que le digas que me has visto/hablado conmigo, ¿vale?
- Entendido. Te veo después, loco. -se fue con una sonrisa-
Niall, Niall y Niall. Siempre Niall. Está presente aunque ni siquiera le recuerde... A ver, es mi amigo -o al menos lo era- y es/era como mi hermano, pero me molesta que pase esto. No es justo, ¡yo la vi primero! Y como era de esperar, él se la llevó. No digo que no la quiera, pero en mi opinión yo le podría dar más cariño que él. Todo ese cariño que se merece y la trataría como una princesa. Si por mi fuera, le traía la Luna. Si ella me lo pide, me voy a Holanda a buscarle las flores más bonitas que puedan existir, aunque no más bonitas que ella.