viernes, 17 de febrero de 2012

Vaya nochecita...

Louis
Me despierto. Noto como el sudor se me cae gota a gota por la frente. 
- Mierda, mierda y más mierda -pienso. Me pongo la mano en la frente y me siento en la cama.- ¿Qué me pasa hoy? Estas últimas noches no han sido así... Venga ya, no seas estúpido y/o egoísta, tú no te hiciste nada comparado con lo que te podría haber pasado -me digo a mi mismo.
No aguanto más y me levanto, me pongo unas chanclas y me voy al frigorífico. Cada vez que no puedo dormir, me pongo a comer. He de admitir que esta manía empezó cuando conocí a Niall hace bastantes años. Niall... Se le echa de menos. La de veces que nos hemos reído juntos son incontables. Me acuerdo cuando solíamos pasar las tardes de verano con Zayn, Harry y Liam mandando SMS's a números desconocidos de otros países. Al final acabábamos gastándonos un pastón en la factura, pero no me he reído más en toda mi vida. Una vez, le contestaron a Harry en ruso o checoslovaco o sabe Dios qué idioma era ese. En fin, la liábamos parda, como se suele decir ahora.
Cojo una coca-cola, directamente me da igual la hora que sea. 4:37 am. Me voy otra vez a mi cuarto y me pongo a ver las fotos de la Blackberry. Ah, bien, soy gilipollas. ¿Cómo se me ocurre a mí, después de pensar en el verano pasado cuando todo iba bien, ver las fotos? ¿Para ponerme sentimental? ¿Para ponerme peor de lo que ya estoy? Pues bien por mí, porque lo he conseguido.
Dejo la Blackberry en la mesa y me vuelvo a acostar. Cierro los ojos e intento pensar en lo mejor que me haya pasado en la vida, pero no se me ocurre nada. Pasan los minutos, y yo cada vez estoy más despierto. Me daría igual si no tuviera nada que hacer después, pero lo peor es que he quedado con Harry por la mañana para ese tema. Bien, Louis. No sé cómo lo haces que siempre acabas cargándotela...
Al final me duermo con el método más efectivo que se me ocurría; contar ovejitas... ¿Qué? ¡No se me ocurría otra cosa!
Por la mañana, me levanto temprano (no sé de dónde saqué la energía) y me visto rápido. Desayuno a la velocidad de la luz y bajo, en el mismo tiempo que llaman a la puerta.
-¡Voy! -grito.
- ¡Venga, Boo Bear, que me voy a hacer viejo esperándote! -se escucha una voz por detrás de la puerta. Harry.
- Venga tío, que nos morimos de frío. -Otra voz... Espera... ¿Zayn? ¿Qué hace él aquí? Abro la puerta y me veo a LOS TRES esperando.
- Eh, eh, eh... Esto era una cita secreta de Larry Stylinson y os habéis colado por la cara -digo, bromeando.
- Siento arruinaros la sesión "Larry Stylinson sex" de por la mañana, pero tienes que comprender que Zayn y yo nos aburrimos mucho solos. -dice Liam
- Eso es porque no tenéis un planning de "Ziam sex". -dice Harry.
- ¿"Ziam sex"? No, no, no. Liam yo a ti te quiero mucho, tío, pero a mí me van más las titis. -dice Zayn.
- En fin... A lo que íbamos. Harry, ¿has alquilado eso?
- Sí.
- ¿Y has comprado las cosas?
- También.
- ¿Todas?
- Sí.
- ¿Estás seguro?
- Que sí.

Y mi vida comienza en 5, 4, 3, 2, 1... ¡YA!

Karen

[Mi diario]
28 de Diciembre de 2011, Londres.
¡Buenos días queridos lectores! (si es que alguien leerá alguna vez este diario, cosa que dudo mucho). Hoy es un gran día. Bueno... Es mi gran día. Hoy salgo de este antro de locura y estrés para volver a mi casa. Estoy nerviosa. Quién sabe... A lo mejor empiezo a recordar cosas como una loca cuando llegue; o a lo mejor me quedo igual, como si nunca hubiera visto esa casa. Mi madre parece más contenta que estos días anteriores. Supongo que el médico y un buen psicólogo ha contribuido mucho en eso.
Mi padre, en cambio, es el optimista de la familia. Él estaba más tranquilo, porque según él hice un acto heroico aquella noche y está bastante orgulloso de mí. Él cree que podría haberme pasado algo peor y agradecía que solo fuera amnesia porque, al fin y al cabo, acabaré recordándolo todo.
Lo que me tiene más en duda es mi pasado con Niall. Cada vez que le pregunto sobre nosotros intenta esquivar el tema y nunca me cuenta las cosas claras, y obviamente, a Louis no le voy a preguntar. Louis lleva peleado con Niall un tiempo y no es muy correcto sacarle el tema de nuevo (a mí por lo menos me molestaría).
Hablando de Louis y Niall... Estoy segura que alguno de los dos me gustaba de antes... Son los dos tan monos... Se portan estupendamente conmigo y siempre vienen a verme para preguntarme qué tal estoy y eso. ¿Y si he salido con alguno de ellos? Pero eso no lo creo, porque la mayoría de ex-parejas acaban peleados y sin dirigirse la palabra. A si que no, olvídate de eso. Aquí lo dejo esto, que llega la enfermera.
Karen (:

domingo, 12 de febrero de 2012

Aquella noche.

Louis
No puedo dormir. Hoy ha sido un día largo y estoy cansado, pero no consigo pegar ojo. Me pongo a pensar sobre aquella noche y me entran escalofríos. No tengo que decir que fue la peor noche de mi vida, porque creo que eso se lo supone todo el mundo y estoy seguro que la de ella también, aunque no se acuerde. Sucedió todo tan rápido que todavía no puedo creérmelo. ¿Cómo yo, Louis Tomlinson, pudo estar ahí? No lo sé, es como si fuera una película.
~Varios días antes~
Subo las escaleras corriendo, sé que estaba llorando. Niall la ha hecho llorar de nuevo... La puedo ver al final del pasillo de la tienda en la sección de música, agachada viendo los discos de una estantería. Me paro un segundo, no sé que hacer. Si la llamo, ¿qué haré después? ¿Qué le diré al verla llorar? Miro a mi alrededor, nadie me mira. Todos van a su rollo. Veo a una madre con dos niños mirando la ropa mientras se pelean entre ellos por una pegatina. 
- ¿Qué pasaría si Karen y yo acabamos juntos así? - pienso. No, no es momento ahora de pensar eso. Quitatelo de la cabeza, Louis.
Me dirijo a ella, noto como se me aceleran las pulsaciones. Entonces... todo se torna negro y se escucha un gran estallido. Abro los ojos. Delante mía ya no la veo a ella, sino a una "pared" (si se le puede llamar así) llena de escombros, sin sitio para pasar o ver si ella estaba bien. El pánico empieza a extenderse, vuelvo a mirar a mi alrededor aún sin poder creer y/o hablar. Miro otra vez a la familia de antes, uno de los niños esta tumbado al suelo con los ojos abiertos con una mirada que nunca más volverá a captar nada y, a su lado, su madre y su hermano llorando la pérdida.
Voy a la pared. Intento con todas mis ganas quitar los escombros, pero es un intento fallido.
- ¡Karen! ¡Karen! ¡Dime que sigues ahí, Karen! ¿¡Me oyes!? - golpeo la pared, sin éxito, deseando con todas mis fuerzas oír su voz.
- Louis, estoy asustada. ¿Qué pasa aquí? - ella sollozaba. 
- Tranquila, Karen. Nos sacarán de aquí, te lo prometo. - deseo estar igual de tranquilo que lo que aparenta mi voz.
- ¿Qué pasa si morimos, Louis? -seguía llorando, pero no era un llanto histérico; era un llanto de dolor, de cansancio.
- Si morimos, moriremos juntos.
- ¿Tienes miedo?
- No. Si ha llegado mi hora, pues me iré. Al menos estoy pasando mis últimos minutos contigo y, eso, es una de las mejores formas de irse de este mundo.
- Louis...
- Pero, antes de irme, tienes que tener clara una cosa. Si por mí fuera, ya seríamos más que mejores amigos. Yo... -suspiro- Estoy enamorado de ti.
No dice nada. Me siento, con la espalda apoyada en los escombros.
- Louis, yo también siento algo por ti.
-CONTINUARÁ...-