Louis
Me despierto. Noto como el sudor se me cae gota a gota por la frente.
- Mierda, mierda y más mierda -pienso. Me pongo la mano en la frente y me siento en la cama.- ¿Qué me pasa hoy? Estas últimas noches no han sido así... Venga ya, no seas estúpido y/o egoísta, tú no te hiciste nada comparado con lo que te podría haber pasado -me digo a mi mismo.
No aguanto más y me levanto, me pongo unas chanclas y me voy al frigorífico. Cada vez que no puedo dormir, me pongo a comer. He de admitir que esta manía empezó cuando conocí a Niall hace bastantes años. Niall... Se le echa de menos. La de veces que nos hemos reído juntos son incontables. Me acuerdo cuando solíamos pasar las tardes de verano con Zayn, Harry y Liam mandando SMS's a números desconocidos de otros países. Al final acabábamos gastándonos un pastón en la factura, pero no me he reído más en toda mi vida. Una vez, le contestaron a Harry en ruso o checoslovaco o sabe Dios qué idioma era ese. En fin, la liábamos parda, como se suele decir ahora.
Cojo una coca-cola, directamente me da igual la hora que sea. 4:37 am. Me voy otra vez a mi cuarto y me pongo a ver las fotos de la Blackberry. Ah, bien, soy gilipollas. ¿Cómo se me ocurre a mí, después de pensar en el verano pasado cuando todo iba bien, ver las fotos? ¿Para ponerme sentimental? ¿Para ponerme peor de lo que ya estoy? Pues bien por mí, porque lo he conseguido.
Dejo la Blackberry en la mesa y me vuelvo a acostar. Cierro los ojos e intento pensar en lo mejor que me haya pasado en la vida, pero no se me ocurre nada. Pasan los minutos, y yo cada vez estoy más despierto. Me daría igual si no tuviera nada que hacer después, pero lo peor es que he quedado con Harry por la mañana para ese tema. Bien, Louis. No sé cómo lo haces que siempre acabas cargándotela...
Al final me duermo con el método más efectivo que se me ocurría; contar ovejitas... ¿Qué? ¡No se me ocurría otra cosa!
Por la mañana, me levanto temprano (no sé de dónde saqué la energía) y me visto rápido. Desayuno a la velocidad de la luz y bajo, en el mismo tiempo que llaman a la puerta.
-¡Voy! -grito.
- ¡Venga, Boo Bear, que me voy a hacer viejo esperándote! -se escucha una voz por detrás de la puerta. Harry.
- Venga tío, que nos morimos de frío. -Otra voz... Espera... ¿Zayn? ¿Qué hace él aquí? Abro la puerta y me veo a LOS TRES esperando.
- Eh, eh, eh... Esto era una cita secreta de Larry Stylinson y os habéis colado por la cara -digo, bromeando.
- Siento arruinaros la sesión "Larry Stylinson sex" de por la mañana, pero tienes que comprender que Zayn y yo nos aburrimos mucho solos. -dice Liam
- Eso es porque no tenéis un planning de "Ziam sex". -dice Harry.
- ¿"Ziam sex"? No, no, no. Liam yo a ti te quiero mucho, tío, pero a mí me van más las titis. -dice Zayn.
- En fin... A lo que íbamos. Harry, ¿has alquilado eso?
- Sí.
- ¿Y has comprado las cosas?
- También.
- ¿Todas?
- Sí.
- ¿Estás seguro?
- Que sí.
No aguanto más y me levanto, me pongo unas chanclas y me voy al frigorífico. Cada vez que no puedo dormir, me pongo a comer. He de admitir que esta manía empezó cuando conocí a Niall hace bastantes años. Niall... Se le echa de menos. La de veces que nos hemos reído juntos son incontables. Me acuerdo cuando solíamos pasar las tardes de verano con Zayn, Harry y Liam mandando SMS's a números desconocidos de otros países. Al final acabábamos gastándonos un pastón en la factura, pero no me he reído más en toda mi vida. Una vez, le contestaron a Harry en ruso o checoslovaco o sabe Dios qué idioma era ese. En fin, la liábamos parda, como se suele decir ahora.
Cojo una coca-cola, directamente me da igual la hora que sea. 4:37 am. Me voy otra vez a mi cuarto y me pongo a ver las fotos de la Blackberry. Ah, bien, soy gilipollas. ¿Cómo se me ocurre a mí, después de pensar en el verano pasado cuando todo iba bien, ver las fotos? ¿Para ponerme sentimental? ¿Para ponerme peor de lo que ya estoy? Pues bien por mí, porque lo he conseguido.
Dejo la Blackberry en la mesa y me vuelvo a acostar. Cierro los ojos e intento pensar en lo mejor que me haya pasado en la vida, pero no se me ocurre nada. Pasan los minutos, y yo cada vez estoy más despierto. Me daría igual si no tuviera nada que hacer después, pero lo peor es que he quedado con Harry por la mañana para ese tema. Bien, Louis. No sé cómo lo haces que siempre acabas cargándotela...
Al final me duermo con el método más efectivo que se me ocurría; contar ovejitas... ¿Qué? ¡No se me ocurría otra cosa!
Por la mañana, me levanto temprano (no sé de dónde saqué la energía) y me visto rápido. Desayuno a la velocidad de la luz y bajo, en el mismo tiempo que llaman a la puerta.
-¡Voy! -grito.
- ¡Venga, Boo Bear, que me voy a hacer viejo esperándote! -se escucha una voz por detrás de la puerta. Harry.
- Venga tío, que nos morimos de frío. -Otra voz... Espera... ¿Zayn? ¿Qué hace él aquí? Abro la puerta y me veo a LOS TRES esperando.
- Eh, eh, eh... Esto era una cita secreta de Larry Stylinson y os habéis colado por la cara -digo, bromeando.
- Siento arruinaros la sesión "Larry Stylinson sex" de por la mañana, pero tienes que comprender que Zayn y yo nos aburrimos mucho solos. -dice Liam
- Eso es porque no tenéis un planning de "Ziam sex". -dice Harry.
- ¿"Ziam sex"? No, no, no. Liam yo a ti te quiero mucho, tío, pero a mí me van más las titis. -dice Zayn.
- En fin... A lo que íbamos. Harry, ¿has alquilado eso?
- Sí.
- ¿Y has comprado las cosas?
- También.
- ¿Todas?
- Sí.
- ¿Estás seguro?
- Que sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario