lunes, 19 de marzo de 2012

Típicas tardes sin saber qué hacer...

Niall
Hoy, hoy es el día.Ya está ella en su casa, que por cierto solo está a tres manzanas de la mía. Harry tuvo la idea de hacerle una fiesta de bienvenida en el local nuevo que han abierto cerca del St. James Park. 
Esta vez, tengo claro que no la dejaré ir. Hemos tenido nuestro pasado; nuestras peleas, nuestros celos, etc, etc, etc... Pero la quiero. La quiero bastante. Es más, creo que la quiero más a ella que a mí mismo. Además, después de una larga tarde reflexionandolo, he decidido que le contaré toda la verdad en cuanto encuentre el momento apropiado. Obviamente hoy no...
Cambiando el tema, yo ya le tengo el regalo comprado desde hace al menos una semana, así que haré algo creativo y se lo dedicaré a ella. 
Si has pensado en una canción, estás en lo correcto. Pero no será de las típicas canciones tristes con letras tristes y deprimentes... La intentaré hacer lo más movidita posible. Al fin y al cabo, acaba de salir del hospital y tendrá ganas de divertirse.
Son las 11:23 de la mañana. La fiesta es a las 6, todavía me quedan varias horas para planificarla y para sacarle la melodía. ¿Por qué no se me podría haber ocurrido antes? Las cosas siempre las hago al último momento...
Al menos ya tengo las primeras líneas... Sería algo como...

"You're insecure, don't know what for.
You're turning heads when you walk through the do-o-or.
Don't need make up, to cover it up.
Being the way that you are is eno-o-ough."

Sí, hoy definitivamente estoy inspirado. ¡Las palabras me salen solas!
Total, termino la canción y voy a por los acordes. Subo, cojo la guitarra acústica, el afinador (aunque en mi defensa diré que ya la sé afinar de oído, solo que soy un perfeccionista y quiero que la guitarra quede lo mejor posible para esta tarde) y vuelvo a bajar, entonces es cuando escucho el timbre. Dejo la guitarra en el sofá y voy a abrir.
- Venga Niall, ¡que me pelo de frío! -salta una voz, por el otro lado de la puerta. Abro. Es Zayn.
- Pasa, anda...- Cierro la puerta mientras Zayn entra.- ¿Qué haces aquí?
- Nada de nada. Es que es casi la hora de comer y yo tengo un hambre impresionante. Vengo de estar con Liam, Harry y Louis comprándole el regalo a Karen. Además, no soporto estar tanto tiempo sin un espejo al que mirarme... No, enserio. Yo ya le he comprado lo mío y me he largado. Esta gente se supone que están preparando el sitio para que quede listo a las 6.
- Osea, que has venido aquí para que yo te alimente.
- Sí, más o menos así. -sonrió con la risa tonta que siempre le da por poner y, como era de esperar, después sacó la lengua.
- En fin... Bueno, no hace falta que te sea buen anfitrión ni nada de eso. Ya sabes donde dejar tú solito el chaquetón, sabes dónde esta el salón... Y si te quieres peer, mientras no sea en mi cara, hazlo como, cuando y donde te de la real gana.
- ¡Ese es mi Nialler! -me revolvió el pelo.-
-¡NO! ¡EL PELO NO, QUE ESTABA BIEN PUESTO TÍOOO!
- Ui, ui... Que se nos enfada el duende -hizo una mueca de burla, pero sabía que era de cachondeo-
- No quieras que te parta el mirror...
- ¡¡¡¡¡NO!!!!
- No me busques, Zayn... Que me encuentras.
- Está bien, está bien...¿Y a qué se debe tanto arreglo? -levantó una ceja-
- ¿Qué? ¿No me puedo arreglar?
- Si, si, claro que si... Solo que...
- ¿Qué?
- Nada, nada... -risa tonta-
- A ver cuando salimos de la edad del pavo, Zayn...
- Ya, ya...
Zayn se dirijió al salón. Se me había olvidado todo el rollo este de la canción y no me había dado tiempo a esconderla. Ahora empezaría a hacer preguntas tipo "¿de quién habla?", "¿para quién va?", "¿en qué te has inspirado..." blablabla.
- Woooooooo, ¿has estado componiendo?
- ¿Tú que crees?
- Que si.
- Pues si.
- ¡A ver, a ver!
- ¡NO! Todavía no...
- ¿Por qué?
- Porque... eehhh... porque.... porque no.

viernes, 17 de febrero de 2012

Vaya nochecita...

Louis
Me despierto. Noto como el sudor se me cae gota a gota por la frente. 
- Mierda, mierda y más mierda -pienso. Me pongo la mano en la frente y me siento en la cama.- ¿Qué me pasa hoy? Estas últimas noches no han sido así... Venga ya, no seas estúpido y/o egoísta, tú no te hiciste nada comparado con lo que te podría haber pasado -me digo a mi mismo.
No aguanto más y me levanto, me pongo unas chanclas y me voy al frigorífico. Cada vez que no puedo dormir, me pongo a comer. He de admitir que esta manía empezó cuando conocí a Niall hace bastantes años. Niall... Se le echa de menos. La de veces que nos hemos reído juntos son incontables. Me acuerdo cuando solíamos pasar las tardes de verano con Zayn, Harry y Liam mandando SMS's a números desconocidos de otros países. Al final acabábamos gastándonos un pastón en la factura, pero no me he reído más en toda mi vida. Una vez, le contestaron a Harry en ruso o checoslovaco o sabe Dios qué idioma era ese. En fin, la liábamos parda, como se suele decir ahora.
Cojo una coca-cola, directamente me da igual la hora que sea. 4:37 am. Me voy otra vez a mi cuarto y me pongo a ver las fotos de la Blackberry. Ah, bien, soy gilipollas. ¿Cómo se me ocurre a mí, después de pensar en el verano pasado cuando todo iba bien, ver las fotos? ¿Para ponerme sentimental? ¿Para ponerme peor de lo que ya estoy? Pues bien por mí, porque lo he conseguido.
Dejo la Blackberry en la mesa y me vuelvo a acostar. Cierro los ojos e intento pensar en lo mejor que me haya pasado en la vida, pero no se me ocurre nada. Pasan los minutos, y yo cada vez estoy más despierto. Me daría igual si no tuviera nada que hacer después, pero lo peor es que he quedado con Harry por la mañana para ese tema. Bien, Louis. No sé cómo lo haces que siempre acabas cargándotela...
Al final me duermo con el método más efectivo que se me ocurría; contar ovejitas... ¿Qué? ¡No se me ocurría otra cosa!
Por la mañana, me levanto temprano (no sé de dónde saqué la energía) y me visto rápido. Desayuno a la velocidad de la luz y bajo, en el mismo tiempo que llaman a la puerta.
-¡Voy! -grito.
- ¡Venga, Boo Bear, que me voy a hacer viejo esperándote! -se escucha una voz por detrás de la puerta. Harry.
- Venga tío, que nos morimos de frío. -Otra voz... Espera... ¿Zayn? ¿Qué hace él aquí? Abro la puerta y me veo a LOS TRES esperando.
- Eh, eh, eh... Esto era una cita secreta de Larry Stylinson y os habéis colado por la cara -digo, bromeando.
- Siento arruinaros la sesión "Larry Stylinson sex" de por la mañana, pero tienes que comprender que Zayn y yo nos aburrimos mucho solos. -dice Liam
- Eso es porque no tenéis un planning de "Ziam sex". -dice Harry.
- ¿"Ziam sex"? No, no, no. Liam yo a ti te quiero mucho, tío, pero a mí me van más las titis. -dice Zayn.
- En fin... A lo que íbamos. Harry, ¿has alquilado eso?
- Sí.
- ¿Y has comprado las cosas?
- También.
- ¿Todas?
- Sí.
- ¿Estás seguro?
- Que sí.

Y mi vida comienza en 5, 4, 3, 2, 1... ¡YA!

Karen

[Mi diario]
28 de Diciembre de 2011, Londres.
¡Buenos días queridos lectores! (si es que alguien leerá alguna vez este diario, cosa que dudo mucho). Hoy es un gran día. Bueno... Es mi gran día. Hoy salgo de este antro de locura y estrés para volver a mi casa. Estoy nerviosa. Quién sabe... A lo mejor empiezo a recordar cosas como una loca cuando llegue; o a lo mejor me quedo igual, como si nunca hubiera visto esa casa. Mi madre parece más contenta que estos días anteriores. Supongo que el médico y un buen psicólogo ha contribuido mucho en eso.
Mi padre, en cambio, es el optimista de la familia. Él estaba más tranquilo, porque según él hice un acto heroico aquella noche y está bastante orgulloso de mí. Él cree que podría haberme pasado algo peor y agradecía que solo fuera amnesia porque, al fin y al cabo, acabaré recordándolo todo.
Lo que me tiene más en duda es mi pasado con Niall. Cada vez que le pregunto sobre nosotros intenta esquivar el tema y nunca me cuenta las cosas claras, y obviamente, a Louis no le voy a preguntar. Louis lleva peleado con Niall un tiempo y no es muy correcto sacarle el tema de nuevo (a mí por lo menos me molestaría).
Hablando de Louis y Niall... Estoy segura que alguno de los dos me gustaba de antes... Son los dos tan monos... Se portan estupendamente conmigo y siempre vienen a verme para preguntarme qué tal estoy y eso. ¿Y si he salido con alguno de ellos? Pero eso no lo creo, porque la mayoría de ex-parejas acaban peleados y sin dirigirse la palabra. A si que no, olvídate de eso. Aquí lo dejo esto, que llega la enfermera.
Karen (:

domingo, 12 de febrero de 2012

Aquella noche.

Louis
No puedo dormir. Hoy ha sido un día largo y estoy cansado, pero no consigo pegar ojo. Me pongo a pensar sobre aquella noche y me entran escalofríos. No tengo que decir que fue la peor noche de mi vida, porque creo que eso se lo supone todo el mundo y estoy seguro que la de ella también, aunque no se acuerde. Sucedió todo tan rápido que todavía no puedo creérmelo. ¿Cómo yo, Louis Tomlinson, pudo estar ahí? No lo sé, es como si fuera una película.
~Varios días antes~
Subo las escaleras corriendo, sé que estaba llorando. Niall la ha hecho llorar de nuevo... La puedo ver al final del pasillo de la tienda en la sección de música, agachada viendo los discos de una estantería. Me paro un segundo, no sé que hacer. Si la llamo, ¿qué haré después? ¿Qué le diré al verla llorar? Miro a mi alrededor, nadie me mira. Todos van a su rollo. Veo a una madre con dos niños mirando la ropa mientras se pelean entre ellos por una pegatina. 
- ¿Qué pasaría si Karen y yo acabamos juntos así? - pienso. No, no es momento ahora de pensar eso. Quitatelo de la cabeza, Louis.
Me dirijo a ella, noto como se me aceleran las pulsaciones. Entonces... todo se torna negro y se escucha un gran estallido. Abro los ojos. Delante mía ya no la veo a ella, sino a una "pared" (si se le puede llamar así) llena de escombros, sin sitio para pasar o ver si ella estaba bien. El pánico empieza a extenderse, vuelvo a mirar a mi alrededor aún sin poder creer y/o hablar. Miro otra vez a la familia de antes, uno de los niños esta tumbado al suelo con los ojos abiertos con una mirada que nunca más volverá a captar nada y, a su lado, su madre y su hermano llorando la pérdida.
Voy a la pared. Intento con todas mis ganas quitar los escombros, pero es un intento fallido.
- ¡Karen! ¡Karen! ¡Dime que sigues ahí, Karen! ¿¡Me oyes!? - golpeo la pared, sin éxito, deseando con todas mis fuerzas oír su voz.
- Louis, estoy asustada. ¿Qué pasa aquí? - ella sollozaba. 
- Tranquila, Karen. Nos sacarán de aquí, te lo prometo. - deseo estar igual de tranquilo que lo que aparenta mi voz.
- ¿Qué pasa si morimos, Louis? -seguía llorando, pero no era un llanto histérico; era un llanto de dolor, de cansancio.
- Si morimos, moriremos juntos.
- ¿Tienes miedo?
- No. Si ha llegado mi hora, pues me iré. Al menos estoy pasando mis últimos minutos contigo y, eso, es una de las mejores formas de irse de este mundo.
- Louis...
- Pero, antes de irme, tienes que tener clara una cosa. Si por mí fuera, ya seríamos más que mejores amigos. Yo... -suspiro- Estoy enamorado de ti.
No dice nada. Me siento, con la espalda apoyada en los escombros.
- Louis, yo también siento algo por ti.
-CONTINUARÁ...-

domingo, 29 de enero de 2012

Ya estoy aquí

Karen
- Perdona la tardanza -dije al entrar- Es que... Estaba mi madre por los pasillos y me encontró y ya sabes como se enrollan las madres. Bueno total, eso.
- No hay problema -dijo él con una sonrisa- Estaba entretenido viendo tus dibujos -rió-. Bueno... Tus dibujos y tu carta contra el hospital -rió de nuevo-
-Reí. Había escrito una carta con todas mis protestas para desahogarme y para entretenerme un rato. Para nada, porque no tenía pensado entregarla después.- ¿Qué quieres? Estaba aburrida aquí sola y surgió. Pero no la voy a mandar a ningún sitio, aparte que es un poco ridícula.
- Está bien que te desahogues aquí en vez de con el médico o alguno de tu familia. 
- Sí... Supongo.
- Y, una pregunta. ¿Quién es este niño? -peguntó él, sujetando uno de mis dibujos en sus manos. He de decir que se me da muy bien dibujar, es uno de mis hobbies-
- Sinceramente, no lo sé. Me vino como un recuerdo a la cabeza al poco tiempo de despertarme y vi a ese niño. Estábamos como en una estación de tren. 
- Ese... Ese niño soy yo. Me has dibujado a mí. 
- ¿¡Eres tú!? Pues no lo sabía. Es más, no me lo había ni imaginado. 
- Es del día en que te conocí, en King's Cross. Cuando me mudé de Mullingar a Londres por el trabajo de mi padre. Ese fue el primer día que te vi. Estabas esperando a tu tía, que venía de haber estado en Edinburgh y estabas aburrida jugando con una barbie. Entonces me acerqué a ti, porque tenía que esperar todavía dos o tres horas en la estación a que vinieran mis tíos en otro tren y empezamos a jugar. Yo con mi Spiderman y tú con la barbie, que la llamaste Jessica por cierto. Al final mi Spiderman y tu Jessica acabaron enrollándose como en las películas y empezamos a hablar. Ya sabes... Las típicas historias que se podían contar unos niños pequeños -sonrió triste-. Y resultó que yo me había mudado en la casa de en frente tuya. Quién diría en ese momento que acabaríamos así...
- Vaya... Es... Una bonita historia de cómo nos conocimos -sonreí. Era un poco imposible no sonreír teniéndolo delante-.
- No se me olvidará en la vida. Es uno de los mejores recuerdos que tengo hasta ahora.
-lo abracé, fue como un impulso- Te recordaré pronto, estoy segura.
- Eso espero -dijo él devolviéndome el abrazo-


sábado, 28 de enero de 2012

El tiempo pasa muy deprisa cuando estas con esa persona...

Louis
Allí estaba, delante mía. Mientras hablaba, algo en el estómago se me movía. Tenía ganas de abrazarla y de declararme ahí en medio y decirle cuanto la quiero, pero no hay que olvidar que también está Niall, y, por si no fuera poco, ella ni siquiera se acuerda de lo que hemos pasado juntos. Pero claro, soñar es gratis. 
- Entonces, ¿te aburres mucho aquí? -pregunté como si nada-
- ¡Bastante! Siempre lo mismo, ¡siempre! No hay nada que hacer, y además un hospital es deprimente. No sabes lo que es que te levantes para ir al baño y tener que pasar cerca de una sala de operaciones y escuchar "pásame el cúter; la herida es grave y profunda; la sangre no-se-qué..." Odio este sitio.
-Sonreí. Me hacía gracia como contaba las cosas- Hay que ser positivos, ya te queda menos. ¿Cuándo sales? 
- En dos largos días. -dijo ella con fastidio-
- Bueno, no te preocupes, vendré a verte. -le guiñé un ojo-
-Ella sonrió- ¿Enserio? 
- Enserio.
- Vale, te esperaré entonces. No lo olvides.
-Sí, ¿y cómo olvidarlo? -pensé-. No, claro que no, Kary. -sonreí-
- ¿Kary? -rió- 
- Sip, Kary. Te solía llamar así cuando me daba el punto.
- Pues eso, Lou. -sonreí de nuevo. Supongo que hasta el médico que pasaba por nuestro lado a su bola se dio cuenta de mi sonrisa de estúpido que por más que intento evitarla no puedo cuando estoy con ella.-
- Te veo después, ¿vale? Ahora tengo que irme, me están esperando para hacerme lo que sea que van a hacerme en el brazo -dije-
- ¡¡Niall!! -gritó. Se me derrumbó el mundo-
- ¿Qué pasa con él? ¿Has recordado algo?
- Es que está en mi habitación esperándome. Ha venido a verme y le dije que me esperara y que iba a ir al baño. Ahora se me han quitado hasta las ganas -rió- 
- Pues más te vale no hacerlo esperar. Y... Una cosa, si te pregunta por qué has tardado tanto... Bueno... No es conveniente que le digas que me has visto/hablado conmigo, ¿vale?
- Entendido. Te veo después, loco. -se fue con una sonrisa-
Niall, Niall y Niall. Siempre Niall. Está presente aunque ni siquiera le recuerde... A ver, es mi amigo -o al menos lo era- y es/era como mi hermano, pero me molesta que pase esto. No es justo, ¡yo la vi primero! Y como era de esperar, él se la llevó. No digo que no la quiera, pero en mi opinión yo le podría dar más cariño que él. Todo ese cariño que se merece y la trataría como una princesa. Si por mi fuera, le traía la Luna. Si ella me lo pide, me voy a Holanda a buscarle las flores más bonitas que puedan existir, aunque no más bonitas que ella.